eservar
alldemossa
La Sierra de Tramuntana alberga pueblos que, como Valldemossa, no han sido creados para definirlos sino para ser vividos. Recorrer sus calles empinadas, maravillarse de las vistas y el aroma que ofrece este valle mientas se saborea una ‘coca de patata’, visitar la casa de Santa Catalina Thomás o el Monasterio de la Cartuja -cuyas celdas acogieron durante un invierno el amor de Chopin y Georg Sand. No es de extrañar que Valldemossa fuera el lugar de inspiración de artistas como Jovellanos, Rubén Darío o Santiago Russiñol, entre muchos otros


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