Dos casas de piedra del siglo XIX en un montículo elevado sobre el valle, son el origen de nuestro pequeño y lujoso hotel, construido a base de una cuidada y respetuosa restauración, acabada en el año 2004 y desde cuyas habitaciones, terrazas, salones y comedor se disfruta de las mejores panorámicas del valle y una vista a la famosa Bahía de Palma.

La finca, en la que tradicionalmente se cultivan diez cuarteradas de olivos y naranjos, ofrece tranquilidad, serenidad y la posibilidad de pasear por ella disfrutando de su carácter rural, muy cerca de la cordillera de Tramuntana y montañas como el Teix y Fátima. El complejo perteneció al antiguo patrimonio de la Cartuja de Valldemossa en el que se hospedaron Frederic Chopin y George Sand, que pasearon por los mismos lugares.

El hotel tiene unas características muy especiales: se aparta del concepto comercial tanto como se acerca a lo que es un hogar para recibir a los amigos y alojarles como si descansaran en su propia casa de campo. Confesamos que no nos consideramos hoteleros, sino anfitriones. Usted descubrirá que el concepto de cliente ha sido substituido por nosotros por el huésped. Desde la recepción, el comedor, el bar, los salones y cualquier servicio, podrá comprobar que está usted entre amigos dispuestos a hacerle sentir que no se aloja en un hotel, sino en un hogar, rodeado de un paisaje único en el mundo como lo hicieron, durante un invierno, el músico polaco y la escritora francesa que dejó escrito su libro más famoso: Un invierno en Mallorca.

La cadena Relais & Chateaux, de inspiración y origen francés a la que pertenece nuestro Hotel, se creó en 1954 con la idea de restaurar y transformar palacios o casas señoriales en hoteles de gran categoría, de ahí su fidelidad a las 5 C: Cortesía, Charme (encanto), carácter, calma y cocina. Resulta cuanto menos curioso el espíritu de los primeros propietarios de estas casas, quienes se convirtieron en hoteleros en base a su calidad de expertos en acoger y recibir, que es el lema de nuestro establecimiento: no recibimos clientes, sino a huéspedes porque somos más anfitriones que hoteleros. La cadena agrupa, hoy en día, a 450 establecimientos de 50 países en los cinco continentes, lo que evidencia la selectividad que reina en su espíritu y la filosofía de estos hoteles y restaurantes de excepción de los que se reconoce su patrimonio y el alma y espíritu de los R&CH, entre ellos nuestro Valldemossa Hotel – Restaurante.

Por eso, no le invitamos a que venga a nuestro hotel sino a su casa.
No somos hoteleros, somos anfitriones.